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El equipo se toma un día de “asuntos propios”

June 1, 2016

Nuestro equipo de I+D vuela todos los días que puede en las zonas que hay cerca de las oficinas de Ozone en el sur de Francia, lo que gracias a la influencia del Mediterráneo permite que se vuele muy a menudo. Pero de vez en cuando, sobre todo en primavera, ven un pronóstico que tiene demasiada buena pinta para disfrutarlo volando de manera únicamente local.

El viernes 20 de mayo, Luc y Honorin iban a trabajar cuando se dieron cuenta de que era uno de esos días potentes y ventosos, así que se desviaron y acabaron en el despegue de Gourdon. Luc nos cuenta esto del día:
“Esta primavera hemos tenido muy pocos días buenos para volar distancia, pues por lo general ha estado muy ventoso. El viento está bien para hacer vuelos de prueba cerca de Gourdon, pero no para volar distancia, así que estábamos un poco ansiosos. Esee viernes vimos por fin que llegaba el primer día decente para distancia, de modo que mientras la mayor parte del equipo se fue a trabajar, Honorin y yo nos escapamos para volar desde Gourdon un par de triángulos FAI, el suyo de 244 kms y el mío de 239 km”

Después de ese vuelo, Honorin seguía hambriento, así que el sábado 21 de mayo rellenó su camelback y regresó al despegue de Gourdon. Aunque las condiciones distaban mucho de parecer perfectas, logró volar la increíble distancia de 342 km. Tras 10 horas y 53 minutos de vuelo, aterrizó cerca de Evian, a la orilla del lago Leman, en Suiza.

¡Cruzó la totalidad de los Alpes del sur en un día! Echa un vistazo a su traza.

Honorin nos lo cuenta:
“El pronóstico no era muy bueno, pero pensé que podría hacerlo. Mi objetivo era Sallanches, porque mi padre estaba cerca de Samoens ese fin de semana, en una competición francesa. Hasta Grenoble me encontré un ligero viento en contra, y en ese punto mis dudas eran grandes, pero vi que el techo en la Belledone estaba a 3000 y seguí tirando. A partir de ahí, el viento era del sur y de 5 a 10 km/h, lo que daba una media muy baja para hacer distancia, pero la convección duró hasta muy tarde y pude estar volando hasta las 9 de la noche, cuando llegué a Evian. ¡FANTÁSTICO! Compartí parte de mi vuelo con Damien Lacaze y Benoit Outters. Y ¡gracias a mi padre por la recogida! ¡Eso sí que mola!”

Enhorabuena por esos vuelazos chicos. Ahora, ¡volved al trabajo!