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El debate sobre velas Open o de serie

agosto 12, 2011

Con motivo de los recientes y trágicos accidentes, y tras las decisiones que tomó la CIVL a consecuencia de los mismos, nos gustaría expresar de manera oficial lo que piensa Ozone respecto al debate actual sobre las velas Open y las de serie.

Desde que nació la empresa, Ozone siempre ha estado, y siempre estará, muy a favor de las velas de serie por motivos obvios. Sin embargo, seguimos pensando que las velas Open son beneficiosas para el mundo del parapente en lo que respecta al desarrollo del mismo y a la y competición. Será triste ver su desaparición debido a las recientes decisiones de la CIVL, la cual no ha sabido hacer frente al asunto de manera decidida, correcta, de la manera adecuada o en el momento preciso.

Las competiciones son momentos de gran estrés para cualquier piloto. La CIVL no fue afortunada al hacer cambios fundamentales que forzaron a los pilotos a hacerse con un material diferente con poco tiempo de antelación. El caso más desafortunado ha sido el de los pilotos de competición que se han visto forzados a hacer esto dos veces dentro de una misma temporada. Primero para el mundial y ahora para un montón de competiciones nacionales. Un cambio obligado y avisado con poca antelación lo único que puede lograr es elevar el estrés de cualquier piloto. Siempre recordamos que los pilotos veteranos y sabios nos dicen que únicamente debemos cambiar un elemento del material al mismo tiempo y luego dejar un buen periodo de tiempo para acostumbrarse al mismo antes de pensar en competir con él. Se trate del tipo de piloto del que se trate, ese consejo sigue siendo válido.

También creemos que la CIVL ha confundido al mundo del parapente al centrarse en los problemas ocurridos en el mundial con las velas de clase Open en la competición. Sé que, como prácticamente todos los pilotos que tomaban parte en el mundial estaban volando con una vela de clase Open, suspender dicha clase era una manera sencilla de suspender la competición, pero pensamos que eso hizo llegar a los pilotos y a las asociaciones nacionales el mensaje equivocado respecto a las causas profundas de esos accidentes.

De lo que nos hemos dado cuenta en Ozone es de que los pilotos están sufriendo debido a los rápidos cambios que les obligaron a hacer, y también como consecuencia de un peligro nuevo: el oculto peligro del confort.

Se han producido recientemente algunos desarrollos muy buenos (en todas las categorías de velas) que han elevado la estabilidad general de los parapentes, sobre todo a velocidad. Esto ha logrado que ciertas velas sean mucho más cómodas de volar. Creemos que esto ha animado a algunos pilotos a subir a una vela de categoría superior, o a que los pilotos que ya volaban en esa categoría lo hicieran con menos precaución. Aunque Ozone ha expresado públicamente esa mayor estabilidad y confort como puntos positivos, y ha puesto esos desarrollos al alcance de todos los pilotos para que el terreno de juego se mantuviera nivelado, tal vez asumiéramos de manera errónea lo que los pilotos entienden sobre la categoría de la vela que han elegido volar. Una vela EN D no deja de ser una vela EN D, por muy buena o cómoda que la hagas. Una vela de clase Open sigue siendo de clase Open, una EN C sigue siendo una EN C, etc. Toda vela moderna sigue requiriendo el nivel correcto de destreza y atención para volarla de la mejor y más segura manera posible.

Sin duda seguirán ocurriendo accidentes independientemente de la categoría en la que compita la gente, pero es de esperar que el número de los mismos sea menor si podemos adaptar la categoría de vela al tipo de piloto que compite con ella. Del mismo modo, habrá menos accidentes si quienes ponen las pruebas eligen mangas pensadas para minimizar el riesgo, en lugar de hacerlas más peligrosas al poner a los pilotos en situaciones expuestas. También habrá menos accidentes si a los pilotos se les da tiempo de familiarizarse de verdad con su vela antes de volar con ella en una competición en la que con demasiada facilidad uno se olvida de razonar.

Ahora hemos visto este asunto del confort oculto con varios disfraces: en la respuesta a la introducción del R10.2 y R10.3, en el R11 y también en otras categorías. En una época en la que el público está bien informado a través de los foros de internet, lo último que querríamos leer es que un piloto diga que una vela se siente como si fuera una B cuando de hecho se vende como una C. Está bien saber que el piloto está disfrutando con la vela y que se siente cómodo, pero una afirmación como la anterior siempre debe leerse con más reservas de lo normal. Vale, hay velas C que tal vez sean más agradables que otras C, pero todas son lo que pone en su etiqueta de homologación.

En resumen, creemos que todos los implicados tienen un papel que jugar en la mejora de las seguridad en las competiciones. Creemos que la CIVL no debería tratar de alterar el desarrollo del deporte y debería concentrarse en hacer las competiciones más seguras para el nivel de piloto para el que están destinadas. Los fabricantes, además de jugar limpio para asegurar que todos vuelan en igualdad de condiciones, tienen que asegurar que sus productos se describen de manera correcta y también precisa. Al mismo tiempo, los pilotos tienen que centrarse de verdad en comprender los riesgos de la vela que eligen volar. Y los organizadores de competiciones deben minimizar el riesgo en las mangas que pongan, a la vez que permitan que se mantenga el espíritu de la competición.

Para que esto funcione, pensamos que resulta necesario apoyar la clase Open, pero de manera que los fabricantes, los organismos de homologación y las asociaciones añadan una nueva categoría EN que permita una clase Open con ciertas restricciones. Como actualmente hay un grupo de trabajo que está finalizando los estándares más recientes, creemos que es el momento perfecto y responsable de añadir esta nueva categoría. Esto también puede contribuir a asegurar que la categoría EN D no se vea echada a perder al llevarse sus límites al extremo. Creemos que la CIVL debería centrarse en aportar unas directrices y unas reglas de seguridad que encajen en los diferentes tipos de competición basadas en la clase de pilotos implicados. Puede que esto suponga que las velas de una competición estén restringidas para adecuarse al nivel del piloto, de modo que tal vez veamos competiciones restringidas a velas de categoría EN C o incluso EN B, y no sólo EN D. Quizás, todas las categorías de velas puedan gozar del mismo reconocimiento en cuanto a competición y a sus vencedores. También pensamos que quienes pongan las pruebas deben tener en cuenta el tipo de velas y pilotos que hay en esa competición. Si todo esto se hace bien, esperamos que los pilotos tomen las decisiones adecuadas y disfruten de volar con la máxima seguridad posible en una competición de un deporte que de manera inevitable seguirá teniendo accidentes graves, pero esperamos que en menor cantidad.

Mike Cavanagh, Ozone Gliders Ltd.