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ANTOINE GIRARD SE UNE AL EQUIPO OZONE

January 6, 2018

OZONE da la bienvenida a nuestro equipo a Antoine Girard. Antoine es un piloto visionario que ha llevado más allá los límites de lo que se consideraba posible en vuelo libro, desde establecer un récord de altitud al remontarse volando hasta los 8157 metros y sobrevolar el Broad Peak (8051 metros), en Pakistán, hasta atravesar en un vuelo vivac de 1200 kilómetros y en ida y vuelta, toda la cordillera de la isla sur de Nueva Zelanda. También ha tomado parte en tres ediciones de la Red Bull X-Alps, en las que acabó en tercer y cuarto puesto en las de 2013 y 2015 respectivamente.

En primavera de 2017, Antoine y su amigo Julien Duserre decidieron combinar sus dos pasiones, la montaña y el vuelo libre, en una cara del Langtang Lirung, de 7227 metros, que nunca ha sido escalada. En sus propias palabras:

“He llegado a volar hasta 1200 kilómetros de manera autosuficiente en varias aventuras de parapente. Las experiencias en Nueva Zelanda y en las montañas de Pakistán me aportaron la confianza de que un proyecto así sería posible. Tanto Julien como yo hemos volado grandes distancias en los Alpes y cuando vino conmigo al Himalaya tuvo que confiar en mí. Llevamos el proyecto hasta el límite, saliendo de Kathmandú a pie con todo nuestro material de vuelo y de montaña, para hacer cumbre y regresar del mismo modo al punto de partida. Íbamos de manera completamente autosuficiente, sin ayuda externa alguna. Nuestro plan era establecer nuestro campo base en Kyangjing Gompa para aprovisionarnos de comida. El punto de partida y el despegue se encontraban a unos 15 kilómetros de la capital. Desde allí, en dos o tres días llevamos todo nuestro material hasta el campo base con nuestros parapentes.

Aunque no conseguimos hacer cumbre, este tipo de enfoque para acceder a las montañas es fascinante. En Shalbachum (6680 metros), aterrizamos a 5800 metros en un lugar increíble tras una caminata de una hora y un vuelo corto de una hora. Una aproximación a pie nos hubiera llevado al menos dos días por terreno complejo y una escalada posiblemente mediocre. Ese día podíamos haber continuado hasta la cumbre, pero no era nuestro objetivo. Queríamos dormir a 6200 metros para aclimatarnos. Fue entonces cuando nos dimos cuenta todo el sentido que tiene combinar el alpinismo y el parapente. Escalar en el Himalaya requiere a menudo de penosas aproximaciones. Con un parapente puedes cubrir esa misma distancia en dos horas, y luego ¡bajarte en el día volando desde la cumbre! Eso hace posible que en un mismo viaje se puedan ascender varias cumbres.

La conclusión es que este nuevo enfoque de hacer montaña nos ha permitido ver todo lo que queda por explorar. Es como haber descubierto una disciplina completamente nueva”.

Estamos deseando ayudar a Antoine en sus futuras aventuras.
¡Saludos de todo el equipo!