Reos sin fin>> Nathan y Shannon Ducker
Siempre es memorable cuando consigues una sesión en la que una sola ola puede permitir que más reos de las que puedes contar con dos manos. Después de conducir a más de 1.000 km, llegamos justo a tiempo para disfrutar del final de un oleaje de 4 m. En mi afán de salir, rompí una aleta por lo que le siguieron algunos bottoms ya que me resvalava la tabla. Fue una tarde de olas largas, grandes y de agua vidriosa.
Satisfechos, nos quedamos una semana, tiempo de playa y agua. Navegamos la mayoría de los días, Sup, surf, buceo, etc El viento era bueno casi todos los días y las olas eran lo suficientemente grandes como para permitir largas surfeadas. A pesar de que se acercaba el día de retorno, se había notado un cambio interesante en la previsión para esa misma semana. Con una previsión de oleaje enorme, decidimos quedarnos una semana más para estar en el día más grande.
Cuando llegó el día, nos relajamos un rato esperando que la brisa del mar fuera aumentando. El oleaje estaba llegando; nos pusimos a navegar las olas en lo que normalmente sería una laguna tranquila y protegida. En el arrecife había series de tres o cuatro veces la altura de una persona.
Como sucede a menudo, el entusiasmo se apoderó de mí. La brisa marina aumentando muy lentamente y me encontré a mí mismo saliendo en solitario, totalmente flojo de cometa y la mirada fija en el rostro de algunas olas gigantes. El ritmo y la chop de las olas era una prueba real y en algunos de las olas tuve que esforzarme para controlarlo todo. Con el viento súper ligero, era la primera vez que he logrado desafiar las capacidades de deriva de la REOs. A pesar de llevar más allá de todos los límites razonables, el comportamiento de la REOs era impecable en todos los sentidos.
Con un par de buenos amigos, tuvimos las olas para nosotros solos durante toda la tarde. Fue una de esas sesiones en las que los niveles de energía se fueron superando por el entusiasmo. Este fue un final de temporada que lo tuvo todo, desde subidas de adrenalina, temerosas surfeadas, felicidad pura y surfeadas interminables sobre las olas largas y cristalinas.
El invierno ha llegado ya aquí, así que vamos a esperar otra temporada impresionante.
Buen viento y olas a todos!
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